La movilización, marcada por el sonido de petardos y bocinas, congregó a cerca de 4.000 personas según las estimaciones de la organización, convirtiéndose en una de las más numerosas del conflicto laboral actual. La marcha se dirigió hacia la sede de la Confederación de Empresarios de A Coruña, situada en Elviña.
El recorrido por Alfonso Molina, una de las vías de acceso más importantes de la ciudad, supuso el corte del tráfico en dirección de entrada durante la protesta. Un dispositivo de seguridad compuesto por efectivos de la Policía Local, Policía Nacional y Guardia Civil acompañó a los manifestantes desde su inicio en Oleiros para garantizar el desarrollo de la jornada y minimizar las afecciones.
La concentración frente a la sede empresarial en la plaza de Luis Seoane duró aproximadamente 20 minutos y, tras ella, la manifestación se disolvió pacíficamente, sin registrarse altercados.




