La organización previa es clave para que los pacientes crónicos puedan desplazarse fuera de su localidad. Manuel González, paciente de diálisis domiciliaria, relata cómo el envío del material necesario a su destino vacacional, como Lanzarote o Tenerife, facilita su estancia. "Si vas a pasar más de ocho días fuera, no hay problema. Te envían el material a tu alojamiento", explica.
Por su parte, Brais Carreira, afectado de hemofilia y presidente de la Asociación Galega de Hemofilia (Agadhemo), señala que, aunque sus desplazamientos requieren una preparación a varios niveles, la capacidad de autoadministrarse la medicación es fundamental. A pesar de haber visitado lugares como Bali o Japón, admite que el transporte del tratamiento y la necesidad de informes médicos en inglés para viajes internacionales son aspectos a considerar.
Alma Rodríguez, con incontinencia fecal, encuentra más dificultades, especialmente con el miedo a sufrir escapes durante viajes en avión. Para desplazarse a Granada, optó por viajar en su coche acompañada de su marido. Detalla el equipo que necesita llevar consigo, incluyendo un neuromodulador de raíces sacras que le impide pasar por los arcos de seguridad del aeropuerto, por lo que viaja con una tarjeta justificativa.
Tanto Manuel como Brais destacan el apoyo recibido por las asociaciones de afectados. Manuel González, asociado a Alcer en A Coruña, agradece los servicios de la entidad, como el apoyo psicológico, que le ayudaron a superar el impacto inicial del diagnóstico. Alcer también facilita la gestión de la diálisis en puntos de destino cuando es necesario acudir al hospital.
Brais Carreira, enfermero de profesión, subraya la importancia de la formación en autoadministración de la medicación para pacientes con hemofilia, lo que facilita enormemente los viajes. A pesar de haber tenido un incidente puntual en el control de seguridad del aeropuerto de Santiago, generalmente se maneja bien gracias a la documentación pertinente.
Alma Rodríguez, delegada de Asia (Asociación Incontinencia) en A Coruña, recalca que para los afectados por la incontinencia, "todo gira alrededor de un baño". Aunque su coche le proporciona tranquilidad, reconoce la ansiedad que le genera la posibilidad de un escape durante un viaje. Insiste en la necesidad de que los afectados hablen abiertamente de su condición para que el sistema de salud se haga cargo.




