La muestra, titulada Seoane reencontrado. Óleos 1945 - 1977, abrirá sus puertas el próximo 14 de mayo y permanecerá accesible durante un año. Esta iniciativa busca profundizar en la obra pictórica de Luis Seoane y en su particular lenguaje artístico, continuando con la labor de difusión que la Fundación lleva a cabo desde 1996.
Entre las piezas expuestas, 38 óleos nunca habían sido mostrados en sala, y el conjunto de 55 obras no se exhibía públicamente desde hace más de una década. El recorrido comienza con los primeros trabajos del pintor de la segunda mitad de los años 40, como O ermitán (1945) o Cabeza de campesiño (1946), caracterizados por una paleta cromática restringida y una pincelada espesa.
A medida que avanza la década, se observa una evolución en la perspectiva y en el uso del color, que se hace más intensa y variada, como se aprecia en Pelando papas (1950). La exposición también destaca un período de casi 15 años en el que Seoane desarrolla plenamente su estilo, marcado por grandes masas de color y segmentos gráficos, fruto de su experiencia como muralista.
La muestra incluye óleos de carácter más experimental, como Cargando cun bulto o Abstracción I (1962), que ofrecen una lectura diferente de su práctica artística. También se abordan aspectos biográficos del artista, como el retrato de Alfredo Cáceres o una serie de homenajes a estrellas del cine mudo de 1970, que regresan a la sala principal de exposiciones junto con Figura en interior (1950).
“"No trato de hacer una pintura lavada, sino de huir de cualquier clase de texturas que distraigan la intensidad del tono plano."




