El músico, conocido por su profunda conexión con el blues, presentó su libro "Historias de la carretera", donde narra sus innumerables peripecias y vivencias. Vargas, que ya ha publicado cerca de treinta álbumes y ha alcanzado ocho discos de platino con su banda, Vargas Blues Band, compartió escenario con el periodista y crítico musical Mariano Muniesa ante un Teatro Principal abarrotado.
Durante la jornada, el guitarrista destacó que su verdadera escuela fue la vida y la carretera, afirmando que "la música al final enseña letras, matemáticas y tiempos". Recordó cómo su pasión por el blues surgió tras un largo recorrido familiar hasta Buenos Aires, donde el sonido de una guitarra eléctrica marcó su camino.
Vargas, que ya ha participado en más de 4.000 conciertos a nivel mundial, no dudó en calificar el blues como un género "muy adictivo". También rememoró momentos cumbre de su carrera, como abrir para los Rolling Stones, una experiencia que describió como "estar con la realeza de la música", y mencionó sus influencias, como Buddy Guy, Carlos Santana y Jeff Beck.
Tras cuatro décadas de carrera, el artista se mostró sereno y maduro, confesando: "Quiero sacar el fruto de todo lo que he ido sembrando". Dejó claro que su viaje musical aún tiene mucho recorrido por delante, prometiendo seguir tocando mucha guitarra.
La jornada contó con la actuación previa de la banda ourensana Syntomía, que sirvió de telonera para la Vargas Blues Band, demostrando el florecimiento del talento joven bajo la guía del veterano guitarrista.




