Hidalgo, quien también sufrió esta lesión durante su etapa como futbolista, conoce de primera mano la complejidad de la pubalgia. Según el técnico, la dolencia puede hacer que un día el jugador se sienta mejor y al siguiente no tan bien, subrayando que “es una lesión que hay que sufrirla mucho”.
“"Cuando hay un día que pueda parecer que estás mejor, al día siguiente, la lesión te hace ver que no estás tan bien."
El cuerpo técnico del Deportivo se centra en apoyar y ayudar a Yeremay para que pueda aportar su “aspecto diferencial” en el campo. La gestión de la lesión se realiza con cautela, buscando que el jugador recupere su nivel óptimo de forma progresiva y sin asumir riesgos innecesarios.
Basándose en su propia experiencia y en las conversaciones con los médicos, Hidalgo ha sido claro sobre las expectativas a corto plazo. Afirmó que, en el momento actual de la temporada, “es difícil que esas molestias vayan a desaparecer completamente”, lo que implica que Yeremay deberá seguir gestionando su estado físico.




