El animal se encontraba caminando por una repisa de piedra que une varias ventanas y balcones, sin poder acceder al interior del inmueble. Su situación de peligro de caída al vacío alertó a los viandantes, que observaron cómo una mujer intentaba sin éxito ayudar al perro a entrar en la vivienda.
La intervención policial fue crucial para la salvación del animal. Uno de los agentes se asomó a una ventana hasta que el perro se acercó, momento en el que lo aferró. Con la ayuda de un compañero, lograron izar al perro por encima de una reja metálica y introducirlo finalmente en la habitación.




