El ascenso del Dépor: una apoteosis cósmica y social

Una propuesta que fusiona arte, deporte, política y la identidad gallega para celebrar el regreso del Deportivo a la élite.

Imagen genérica de una nave espacial surrealista inspirada en el arte gallego y la Torre de Hércules.
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Imagen genérica de una nave espacial surrealista inspirada en el arte gallego y la Torre de Hércules.

La propuesta imagina un evento épico para celebrar el ascenso del Deportivo de La Coruña, fusionando arte, música, política y la identidad gallega en una gran fiesta cósmica.

La idea gira en torno a una gran fiesta que conjuga la magia de La Tempestad de Shakespeare con el arte de Urbano Lugrís y la esperanza del regreso del Deportivo a la élite. Se interpela al Sr. Escotet, presidente de Abanca, para que use su influencia no solo en el mercado, sino también para apoyar la cultura y la comunidad.
El escenario propuesto incluye motivos pictóricos de Lugrís, la luz de la Torre de Hércules como guía y una nave simbólica llamada Avalon. La propuesta insta a aprovechar la ocasión para reducir conflictos y desequilibrios sociales, devolviendo a la comunidad en lugar de solo especular.
En un viaje imaginario a Marte, la nave Avalon se enfrenta a la nave Zeus en una batalla tecnológica. La salvación de la nave y el ascenso del Dépor dependen de la protección de la obra de Lugrís, demostrando que el patrimonio cultural es el verdadero combustible de la inmortalidad.
La reflexión ética sobre el liderazgo subraya que las finanzas deben servir al pueblo. Se propone que Abanca facilite préstamos accesibles para viviendas dignas, en lugar de centrarse en vender tecnología de consumo.
El palco se convierte en un centro de diplomacia, invitando a figuras como César Augusto Lendoiro, Delcy Rodríguez, María Corina Machado, el Rey de España y el Rey de Inglaterra, buscando acuerdos sobre Gibraltar y la autodeterminación de pueblos como Escocia, Irlanda, Galicia, Euskalherria y Cataluña.
La fiesta culmina con la aparición holográfica de Freddie Mercury cantando una versión adaptada del himno del Deportivo en gallego, acompañado por corales gallegas, gaitas, y músicos de renombre. La paz en el fútbol gallego se sellaría con las peñas celtistas tendiendo la mano al Dépor.
El evento finaliza con la interpretación del Himno Gallego, simbolizando la unión del arte, la justicia social, la política y el orgullo de un pueblo. Como alternativa, se propone una versión más modesta pero igualmente significativa con la Muiñeira de Chantada y corales gallegas.