La ministra aseguró que "no vamos a rendirnos" y subrayó que la vivienda constituye el principal problema social en España. Sus declaraciones se produjeron desde A Coruña, donde participó en un encuentro con cooperativas, destacando la importancia de la acción ciudadana.
“"Las normas se pueden perder en el Congreso, pero se ganan en la calle."
Según explicó, su espacio político, Sumar, mantuvo negociaciones con diversas formaciones, pero el resultado parlamentario no fue favorable al decreto. Por ello, insiste en la necesidad de mantener la presión política y social para avanzar en esta cuestión.
La vicepresidenta puso como ejemplo las medidas implementadas en la ciudad de A Coruña, como la declaración de zona tensionada de vivienda, que permite limitar los incrementos del alquiler durante años. Frente a otros territorios donde los precios pueden subir hasta un 50%, defendió que estas políticas "salvan a miles de personas" y hizo un llamamiento a combatir la desafección política, advirtiendo de que "la política sirve para mucho más de lo que algunos quieren hacer creer".




