La plaga, que se extiende principalmente por la provincia de A Coruña, afecta a zonas como Bergantiños, Xallas, Ordes, A Barcala, Terras de Soneira y Deza. Según la organización, la expansión de este insecto comenzó en los años 90 y avanza sin control desde la costa hacia el interior.
Los productores muestran su preocupación ante la dificultad de combatir este insecto. Los tratamientos de contacto actuales resultan poco eficaces, ya que no eliminan los huevos depositados en las plantas, lo que provoca nuevos ataques de forma recurrente.
Ante esta situación, el sector reclama a la Xunta de Galicia que habilite mecanismos de apoyo para compensar el incremento en los costes de producción. Además, solicitan que los daños causados por esta plaga sean incluidos en las coberturas de los seguros agrarios para garantizar la viabilidad de las granjas.




