Desde su llegada a la Costa da Morte en 2018, Patrick Vilán, un experimentado surfista con tres décadas de trayectoria por los cinco continentes, encontró en Caión el lugar ideal para su proyecto. La tranquilidad de la zona y la constancia de sus olas fueron claves para que el vigués decidiera apostar por este enclave, alejado del bullicio de otras playas más concurridas.
La Surf House de Caión, una pequeña casa blanca de dos alturas restaurada por Vilán hace casi una década, se sitúa frente a la imponente playa de este pueblo marinero de A Laracha, a media hora de A Coruña. Este alojamiento, diseñado específicamente para surfistas, se ha convertido en un punto de referencia para aficionados y principiantes, ofreciendo un espacio con vistas al mar y un jardín con mirador que también acoge eventos culturales.
“"En Caión puedes surfear con cualquier marea. El encanto del pueblo es único, y su aire pintoresco y su energía han convertido este rincón en un imán para los que nos gusta este estilo de vida."
Vilán, quien fundó en 1999 una de las primeras escuelas de surf de Galicia en la playa de Patos, en Nigrán, e incluso tuvo una sucursal en Brasil, buscaba en Caión un proyecto más íntimo y cuidado. Actualmente, trabaja con otros seis monitores y organiza viajes anuales a diferentes puntos del mundo para buscar nuevas olas, especialmente entre diciembre y marzo.
La escuela opera durante todo el año, ofreciendo clases de invierno para niños y adultos de octubre a junio. A partir de mayo, se introducen las clases afterwork, de lunes a viernes, de 19:00 a 21:00 horas, aprovechando la puesta de sol. Durante el verano, se organizan campamentos para niños y uno exclusivo para adultos en agosto, además de clases regulares y diversos eventos. Para Patrick, el surf trasciende el deporte, siendo una conexión con el medio y un estilo de vida que une a personas de diversas nacionalidades en Caión.




