La jornada de este sábado, 13 de junio, quedará marcada en la historia meteorológica de A Coruña al registrarse una temperatura máxima de 35,7 grados a las 13:20 horas, según datos de la Aemet. Este valor no solo supera el récord anterior para un mes de junio, que databa de 1980 con 34,8 grados, sino que también situó a la ciudad como uno de los epicentros del calor en España durante parte del día.
Otras estaciones también reflejaron valores extremos: la Torre de Hércules registró 35,88 grados a las 11:20 horas, según MeteoGalicia, mientras que el aeropuerto de Alvedro alcanzó los 37,2 grados a las 15:30 horas. Aunque la temperatura en la ciudad bajó a 32,1 grados por la tarde, el aeropuerto de Alvedro mantuvo registros muy elevados, llegando a ser el segundo punto más caluroso de España en algunos momentos.
Este episodio de calor se debe a un potente anticiclón que afectó a gran parte del país, provocando que más de 23 capitales de provincia superasen los 32 grados. La Agencia de Meteorología prevé que las temperaturas máximas para el domingo desciendan hasta los 27 grados, con mayor presencia de nubes y la posibilidad de alguna tormenta durante la madrugada.
Los coruñeses buscaron diversas estrategias para combatir las altas temperaturas. El uso de crema solar, el consumo de helados y bebidas frías, y la búsqueda de refugio en la sombra de los escasos bancos fueron las soluciones más comunes. Algunos vecinos, como Natalia Poveda, comentaron que el calor es llevadero por ser puntual, mientras que otros, como Ana Santiso, prefirieron esperar a las últimas horas de la tarde para salir a la calle o a la playa.
La jornada también tuvo anécdotas curiosas, como la de tres amigas procedentes de Inglaterra que se encontraron con la sorpresa de que un concierto al que acudían no se celebraba en A Coruña sino en Santiago. A pesar del contratiempo, el calor no les restó ánimo, especialmente por venir de un país con temperaturas más bajas. Otros jóvenes, como Julieta Codesido y Luis Cruz, pasaron el día en la playa de Riazor, alternando chapuzones y momentos a la sombra para soportar el calor.




