José María Eguileta, arqueólogo y académico numerario de la Real Academia Galega de Belas Artes, expresó su gratitud y sorpresa por el homenaje recibido del Concello de Muíños. Eguileta, que trabajó en la localidad entre 1989 y 1994, considera que la iniciativa debería ser a la inversa, siendo él quien homenajeara al concello.
El profesional señaló que su paso por Muíños fue fundamental para completar su tesis doctoral, iniciar su carrera docente universitaria, acceder a la plaza de arqueólogo municipal y ser nombrado juez honorario del Couto Mixto y académico numerario de la Real Academia Galega de Belas Artes. Según Eguileta, "todo en cierto modo nació ahí".
Su vínculo con A Baixa Limia y Muíños surgió tras un seguimiento especial del megalitismo en la zona, influenciado por figuras como O Xocas y Ferro Couselo. Un compañero, Xabier Perdiz, hermano del entonces concejal de cultura Lino Perdiz, facilitó su primer contacto directo, que culminó en recorridos por el Xurés en busca de la huella de Cuevillas.
Eguileta destaca la concentración de estructuras en A Baixa Limia, especialmente en las penicháns de la sierra de Leboreiro y en el Val do Salas. El proyecto dirigido por él en el concello se centró en catalogar restos de la edad del cobre, como los poblados en el entorno de As Conchas.
El arqueólogo también hizo hincapié en la importancia del Couto Mixto, una zona fronteriza que considera un punto de partida para comprender historias desconocidas y corredores de influencia histórica. Su designación como juez honorario del Couto Mixto fue un reconocimiento a sus trabajos, incluso anteriores a la formación de reinos.
Diferenció el megalitismo de la sierra de Leboreiro, de alta montaña y común en el norte peninsular, del Val do Salas, con unas características ligadas a un territorio más bajo. Ambos espacios, situados entre los 800 y los 1.200 metros de altitud, albergan cerca del 25% de las estructuras megalíticas de Galicia, aunque algunas en el Salas quedan cubiertas por la subida del agua.




