El proyecto, que cuenta con un presupuesto base de licitación de 5,7 millones de euros, se suma a los 518.000 euros ya invertidos en la demolición, que la empresa Tragsa está a punto de finalizar. Esta iniciativa es fundamental para el desarrollo tecnológico de la ciudad y está ligada a fondos Feder europeos.
La licitación de las obras de este edificio se realiza de forma separada y urgente, con un plazo que termina a finales de abril. La necesidad de agilizar el proceso se debe a que la incubadora, desarrollada en colaboración con Gradiant y la Cámara de Comercio, debe tener las obras finalizadas a principios del segundo trimestre de 2027 y estar plenamente operativa, con el equipamiento instalado, en octubre de 2027, según la documentación de los pliegos.
El inmueble que albergará la incubadora StarTIC dispone de una superficie construida de 1.232 metros cuadrados, distribuidos en bajo, tres plantas y un sótano. Estos espacios incluirán una sala polivalente, otra de usos múltiples y diversas áreas de trabajo en cada nivel, diseñadas para fomentar la innovación y la colaboración en el ámbito tecnológico.
El diseño del edificio, así como el del resto del complejo, seguirá el proyecto firmado por la reconocida arquitecta Carme Pinós, ganadora del concurso organizado por el Consorcio para su complejo de López Mora, el antiguo centro de informática de Caixanova. El plazo de ejecución de las obras está estimado en 10 meses.




