A corto plazo, se espera una alternancia de cielos con nubes y claros, junto con períodos poco nubosos o despejados. Las precipitaciones harán acto de presencia el martes por la tarde, marcando un cambio significativo en el tiempo.
En cuanto a las temperaturas, se mantendrán en niveles elevados para esta época del año. Las mínimas no experimentarán cambios significativos, mientras que las máximas descenderán moderadamente, aunque seguirán siendo altas. La calidad del aire se prevé que empeore, pasando de un grado adecuado a uno moderado.
El lunes 27 de abril, las altas presiones se situarán al norte, generando una circulación del nordeste. La entrada de aire frío en altura mantendrá la inestabilidad atmosférica. Los cielos estarán poco nubosos por la mañana, pero se formarán nubes de evolución por la tarde. El viento soplará del nordeste, siendo flojo en tierra y moderado en el mar, con intervalos fuertes en el litoral noroeste. Las temperaturas máximas descenderán ligeramente, sin superar los 27 grados en Vigo y Pontevedra, y los 31 grados en Ourense. En Santiago se alcanzarán los 22 grados, en Lugo y Ferrol los 20 grados, y en A Coruña los 18 grados.
Para el martes 28 de abril, la inestabilidad atmosférica aumentará con la formación de una baja sobre la Península. La jornada estará marcada por cielos con nubes medias y altas, y se prevé la llegada de chubascos tormentosos, más probables por la tarde y en la zona sur. El viento soplará del nordeste, moderado en tierra, con intervalos fuertes en el litoral noroeste. Las temperaturas experimentarán ligeros ascensos, alcanzando los 28 grados en Ourense, Pontevedra y Vigo, los 25 grados en Santiago, los 23 grados en Ferrol y en A Coruña, y los 22 grados en Lugo.




