La situación de la marea roja ha mejorado significativamente, permitiendo la extracción de mejillón en gran parte de la costa gallega. En la Ría de Vigo, varias zonas de bateas han recuperado la operatividad, sumándose a otras 7 reaperturas registradas este mes, todas ellas de mejillón en Redondela y Cangas, y una de ostra en Redondela.
El Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño de Galicia (Intecmar) ha autorizado la reapertura de 14 polígonos y tres zonas de marisqueo tras detectar resultados negativos en toxina lipofílica. La Consellería do Mar ha calificado esta decisión como un "importante balón de oxígeno" para los productores.
En detalle, en la ría de Arousa vuelven a la actividad comercial los polígonos de Ribeira B y C; A Pobra H, B, C y D; Cambados A2, E, A1, C (Norte) y C (Sur), además de O Grove A. En la ría de Vigo, los viveros flotantes de Cangas E y Redondela A y E retoman su actividad. También se recupera la extracción de moluscos infaunales en las zonas de marisqueo III.1, III.2 y IV.1.
Esta evolución positiva se debe en gran medida a las condiciones meteorológicas actuales, que favorecen la renovación de las aguas y aceleran la desintoxicación natural de los moluscos.
Actualmente, la mitad de los polígonos bateeiros gallegos están operativos. En la Ría de Pontevedra, la totalidad de las zonas de marisqueo se ha reabierto, y solo cinco de las 39 mantienen el cierre por precaución sanitaria, garantizando la calidad y seguridad alimentaria de los productos.
Los polígonos de cultivo de ostra también muestran estabilidad, con tres de cuatro zonas operativas. Además, Galicia propone adaptar la protección social de las mariscadoras por cese de actividad ante episodios ambientales adversos, con una propuesta elaborada por expertos universitarios y presentada a la Federación Galega de Cofradías.




