Aena y la Xunta de Galicia han mostrado su disposición a reunirse con la Diputación de Pontevedra para analizar nuevas rutas aéreas desde el aeropuerto de Vigo. Esta iniciativa surge tras la promoción de un Pacto por Peinador impulsado por la vicepresidenta provincial, Luisa Sánchez, con el objetivo de pasar de declaraciones a una estrategia conjunta para captar vuelos.
Según explicó Sánchez, tanto Aena como la Xunta respondieron favorablemente a las cartas enviadas hace dos semanas, expresando su "plena predisposición" para estudiar la recuperación de la actividad en la terminal viguesa. Las reuniones, previstas para septiembre, concretarán la viabilidad de las conexiones y el papel de cada administración.
La Diputación considera que los estudios de mercado ya realizados sobre posibles rutas con París, Londres, Ámsterdam y Milán sirven como punto de partida. La institución provincial prevé destinar 200.000 euros anuales por cada nueva ruta a la promoción en origen, con el fin de dar a conocer Vigo y su área y generar demanda.
Aunque recuperar el tráfico aéreo no será fácil, Sánchez ve una oportunidad para coordinar recursos y estrategias. También busca incorporar a agentes económicos y empresariales, ya que la recuperación del aeropuerto es clave para atraer visitantes, actividad e inversiones.
La vicepresidenta también mantiene la invitación al Concello de Vigo para unirse al Pacto por Peinador, a pesar de que el alcalde, Abel Caballero, aún no ha respondido. Existe discrepancia sobre la fórmula para recuperar las rutas, ya que el Concello apuesta por garantizar la presencia de aviones frente a la promoción turística.
Mientras la Xunta, Aena y las diputaciones de Pontevedra y A Coruña defienden la promoción para generar demanda, rechazando pagos directos a aerolíneas, el modelo ya se aplica en Santiago-Rosalía de Castro. Allí, Xunta, Aena y Concello colaboraron para atraer conexiones sin subvencionar directamente.
La Xunta aportará 100.000 euros por nueva ruta en cualquier aeropuerto gallego (máximo dos por terminal/año), y la Diputación de Pontevedra sumará 200.000 euros por cada conexión en Vigo. El éxito dependerá de la coordinación y la capacidad de las administraciones para superar diferencias.




