La localidad de O Porriño vivió una jornada histórica con la celebración de la final del Mundial entre España y Argentina. La calle Domingo Bueno se convirtió en el epicentro de la fiesta, reuniendo a cerca de 2.000 aficionados delante de una pantalla gigante para seguir un encuentro cargado de emoción y tensión.
El momento culminante llegó en la prórroga, cuando el gol que selló el 1-0 definitivo desató el júbilo entre los asistentes, confirmando el título mundial para España. La alegría estalló con el pitido final, en un ambiente de celebración colectiva.
“"Queríamos que fuera una gran fiesta para todos los públicos y así fue. Trasladar la pantalla a la calle Domingo Bueno fue todo un acierto para que estas 2.500 personas pudieran disfrutar de este triunfo histórico con comodidad y seguridad."
Tras el pitido final, la calle Domingo Bueno se llenó de abrazos, cánticos y música. A pesar de ser noche avanzada, la temperatura se mantuvo alta, rondando los 24 grados, lo que propició una fiesta de la espuma para refrescar a los asistentes.
Los bomberos se sumaron a la celebración lanzando agua con sus mangueras, mientras los más jóvenes disfrutaban de la fiesta de la espuma, poniendo el broche a una noche única que se prolongó hasta la madrugada.




