La especialidad de Medicina de Familia se sitúa en la primera mitad de la tabla de las más elegidas por los nuevos médicos residentes, superando a otras como UCI, Nefrología, Vascular o Neurocirugía. Así lo señala Margarita Pérez, quien obtuvo una de las 39 plazas ofertadas en el área de Vigo para esta especialidad, tras obtener un notable puesto en el examen MIR. Pérez, originaria de Valladolid, decidió completar su formación en los próximos cuatro años en el centro de salud de Sárdoma, en Vigo, atraída por la comunidad gallega y la reputación sanitaria de la ciudad.
Pérez describe la Medicina de Familia como "la especialidad más completa, junto con Medicina Interna", destacando su atención "longitudinal a lo largo de toda la vida del paciente", que incluye atención domiciliaria, medicina rural y una parte importante en urgencias. Su elección, lejos de ser una opción secundaria, responde a una vocación clara por la atención integral al paciente.
A pesar de las "agendas muy sobrecargadas" y la "falta de médicos de familia" que preocupan en el ámbito de la Atención Primaria a nivel nacional, la nueva residente se muestra optimista. Confía en que la situación mejore en los próximos años, aprovechando las jubilaciones para "aumentar los contratos y mejorar los cupos".
La elección de Vigo no fue casual. Pérez buscaba "conocer otras maneras de vivir y de hacer las cosas" fuera de su Valladolid natal. La ciudad olívica, con su "renombre hospitalario" y la "buena atención sanitaria en Primaria" con "mucha actividad comunitaria", la conquistó. A pesar de las dificultades iniciales para encontrar piso, logró instalarse cómodamente.
La importancia de la "salud comunitaria" es otro de los ejes que Pérez quiere potenciar. Subraya que la salud de una persona "depende en gran medida de su comunidad, su entorno, sus apoyos sociales" y que la incorporación de espacios como parques o centros sociales en los barrios ha demostrado cambiar la vida de las personas.
De cara al futuro, Pérez contempla la posibilidad de investigar y realizar un doctorado, enfocándose en la "medicina basada en la evidencia" para "unificar criterios". La clave para preparar el examen MIR, según su experiencia, fue cambiar la "autocrítica" por una actitud más positiva y centrarse en las "cosas que iban saliendo bien".




