El mercado inmobiliario gallego mantiene una intensa escalada de precios. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el valor de la vivienda libre aumentó un 13,5% durante el primer trimestre de 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. Esta subida, que supera en seis décimas la media estatal (12,9%), confirma la creciente tensión en el acceso a la vivienda y representa el mayor incremento a nivel estatal desde el primer trimestre de 2007.
La vivienda usada es el principal motor de esta escalada. En Galicia, el precio de los inmuebles de segunda mano se incrementó un 14,1% respecto al mismo trimestre de 2025. La vivienda nueva, por su parte, registró una evolución más moderada. A nivel nacional, la vivienda usada se encareció un 13,5%, alcanzando la tasa más alta desde que el INE elabora esta serie histórica en 2007.
El precio de la vivienda libre acumula ya 48 trimestres consecutivos de subidas interanuales en España, lo que refleja la persistente presión entre la oferta disponible y la demanda residencial. Además, entre enero y marzo de 2026, el precio de la vivienda libre creció un 3,5% respecto al último trimestre de 2025, el mayor avance trimestral desde el segundo trimestre del año pasado. En Galicia, la vivienda nueva experimentó una subida trimestral del 2,4%, mientras que la usada aumentó un 3,1%.
En este contexto, Vigo se consolida como uno de los principales focos de tensión del mercado residencial gallego. El precio medio de la vivienda nueva en la ciudad alcanzó los 1.893 euros por metro cuadrado al cierre de 2025, y podría haber superado en los últimos seis meses la barrera de los 2.000 euros por metro cuadrado. Esta tendencia de encarecimiento sostenido afecta tanto a compradores como a promotores inmobiliarios.
La presión sobre los precios no es exclusiva de Vigo. Siete municipios gallegos alcanzaron en diciembre de 2025 máximos históricos en el precio de la vivienda nueva, entre ellos A Coruña, Santiago de Compostela, Ourense, Lugo, Pontevedra, Ferrol y Ames. La combinación de una oferta limitada, el incremento de los costes de construcción y una demanda elevada contribuyen a mantener la tendencia alcista en gran parte del territorio gallego.




