La Zona de Bajas Emisiones de Vigo arranca con un vacío en la gestión de permisos

El Ayuntamiento reconoce que la plataforma para tramitar las autorizaciones podría tardar dos meses en estar operativa.

Imagen genérica de una calle urbana con pavimento de piedra.
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Imagen genérica de una calle urbana con pavimento de piedra.

El Pleno municipal de Vigo ha aprobado la ordenanza que regula la Zona de Bajas Emisiones, estableciendo veinte excepciones para el acceso de vehículos, aunque la plataforma administrativa para gestionar los permisos presenta retrasos.

La normativa busca cumplir con la legislación estatal para reducir la contaminación en las ciudades de más de 50.000 habitantes. Sin embargo, la puesta en marcha de la medida en Vigo enfrenta un problema operativo: el sistema informático necesario para solicitar las autorizaciones no estará plenamente funcional hasta dos meses después de la entrada en vigor de las restricciones.
El texto aprobado contempla un régimen sancionador con multas que pueden alcanzar los 200 euros. Ante la falta de concreción sobre cómo actuarán las autoridades durante el periodo de inactividad de la plataforma, existe incertidumbre sobre el procedimiento que deberán seguir los ciudadanos que se acojan a alguna de las veinte excepciones previstas.
Entre los colectivos que podrán acceder a la zona se encuentran los residentes, vehículos vinculados a actividades económicas, servicios públicos esenciales, transporte de personas con movilidad reducida y vehículos históricos. También se permite la entrada a profesionales del sector sanitario, educativo y aquellos que se dirijan a aparcamientos privados o públicos situados en el interior del perímetro.