La Xunta y el Concello de Vigo, enfrentamiento abierto

La delegada territorial de la Xunta en Vigo, Ana Ortiz, responde con dureza al alcalde Abel Caballero, recordando proyectos pendientes y casos controvertidos.

Imagen genérica de un edificio institucional de piedra con balcón y barandillas de hierro, luz solar de tarde.
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Imagen genérica de un edificio institucional de piedra con balcón y barandillas de hierro, luz solar de tarde.

La tensión entre la Xunta y el Concello de Vigo sumó un nuevo capítulo este viernes, con la delegada territorial de la Xunta, Ana Ortiz, respondiendo con dureza a las declaraciones del alcalde, Abel Caballero.

La representante autonómica, Ana Ortiz, no se limitó a rechazar las acusaciones del alcalde de Vigo, Abel Caballero, sino que aprovechó para hacer un repaso de varios proyectos pendientes en la ciudad y recuperar polémicas vinculadas al gobierno municipal.
Ortiz criticó el estado de proyectos como las obras de la ETEA, el túnel de Elduayen y la pista de atletismo, afirmando que siguen sin empezar o sin proyecto tras años de espera. También señaló el Centro de Asociacionismo, cuya ejecución atribuyó al "bloqueo demencial del Concello", acusando al alcalde de centrarse en una polémica "inexistente" sobre declaraciones del presidente gallego, Alfonso Rueda.
La delegada elevó el tono al aludir a dos asuntos "especialmente sensibles" para el gobierno municipal: el accidente mortal del Saltamontes y el caso de la cuñada de la ex presidenta de la Diputación de Pontevedra y actual primera teniente de alcalde, Carmela Silva. "Ni explicará nunca por qué hubo un accidente mortal en una atracción de la ciudad. Ni tampoco por qué el Concello pagó 108.000 euros a una persona enchufada sin trabajar siquiera", aseguró.
La respuesta concluyó con una referencia directa a los viajes realizados por Caballero. "El único que ha pagado vuelos aquí ha sido usted. Muy caros, por cierto, y sin ningún resultado", remató Ortiz, instando al alcalde a "aceptar la inversión de la Xunta por el bien de la ciudad" y a "centrarse".
Estas declaraciones intensifican el enfrentamiento político entre la Xunta y el Concello de Vigo, que mantiene a ambas administraciones en "permanente confrontación", según el texto original.