La media maratón Vig-Bay, que une las localidades de Vigo y Baiona, está a punto de alcanzar un nuevo récord de participación. La organización prevé que más de 8.000 corredores crucen la meta en el Val Miñor, sumando los participantes de la prueba tradicional de 21.092 metros y los de la Mini Bay de 10 kilómetros.
Este incremento en la cifra de atletas inscritos, que ya ronda los 8.000, sustenta la confianza en una nueva marca. Especialmente en la media maratón, donde se espera superar el tope de 2015, cuando casi 4.800 corredores completaron el recorrido. En esta edición, cerca de 6.400 ya se han anotado para recorrer la costa entre Vigo y Baiona.
La prueba, que lleva casi dos décadas celebrándose, mantiene su carácter popular, sin grandes premios que atraigan a figuras de élite. La espectacularidad del recorrido y su relevancia social en el área de Vigo y en Galicia son los principales atractivos. La presencia de fondistas lusos es habitual, y Rubén Pires, ganador del año pasado, aspira a revalidar su triunfo. Por el contrario, la viguesa Carmela Cardama, vencedora en la edición anterior, no participará.
La jornada comenzará temprano, con la salida de la Mini Bay en Nigrán a las 9:30 horas. Posteriormente, a las 10:00 horas, se dará el pistoletazo de salida a la media maratón desde Samil, en Vigo, no sin antes la partida de los triciclos, handbikes y Joelettes, prevista para un cuarto de hora antes.




