El Centro de Investigación Marina (CIM) de la UVigo incorporará un sistema de ecosonda multihaz y un perfilador acústico de corrientes marinas. Esta inversión, que asciende a 454.960 euros, permitirá obtener datos e imágenes detalladas del relieve submarino, así como analizar corrientes, sedimentos y otros elementos presentes bajo el agua.
La herramienta principal será una ecosonda multihaz (MBES), capaz de emitir haces acústicos para medir la profundidad y generar mapas tridimensionales del fondo marino con gran precisión. Según el pliego técnico, el sistema deberá operar a profundidades superiores a los 200 metros y registrar simultáneamente datos de batimetría, columna de agua y retrodispersión, una técnica crucial para identificar características del terreno submarino y la presencia de objetos o sedimentos.
Además, el contrato incluye un dispositivo acústico (ADCP) para medir la velocidad y dirección de las corrientes marinas, con un rango operativo mínimo de 100 metros. Este equipo se integrará con los sistemas de navegación e inerciales del buque. La Universidad exige que todo el sistema sea plenamente operativo y explotable desde el punto de vista científico, incluyendo software de adquisición y tratamiento de datos, compatibilidad con formatos científicos estándar y ausencia de licencias ocultas o costes no declarados.
La instalación deberá adaptarse al casco actual del buque oceanográfico, y la empresa adjudicataria realizará pruebas tanto en puerto como en el mar antes de la aceptación definitiva. También se impartirá un curso presencial de al menos 16 horas, con sesiones a bordo, sobre el manejo de los equipos y el tratamiento de datos científicos.




