La arqueóloga submarina, quien se convirtió en la primera mujer buceadora profesional en España en 1970, expresó su satisfacción por este reconocimiento a su trayectoria. Durante su visita a Vigo, donde amadrinó el buque, manifestó que esta embarcación representa un avance significativo para los profesionales del sector.
“"Fue una sorpresa muy grande cuando me lo propusieron. No me lo esperaba, pero estoy muy contenta porque es un reconocimiento a mi trayectoria. Este barco es un sueño."
Su formación como buceadora comenzó en el Centro de Buceo de la Armada en Cartagena, donde, con tan solo 19 años y siendo la única mujer, superó las rigurosas pruebas. Este título fue fundamental para el desarrollo de su carrera en la arqueología submarina, un campo con escasas oportunidades de exploración en aquel entonces.
La profesional, que compaginó sus estudios universitarios con prácticas arqueológicas en tierra y mar, recuerda las dificultades y la escasez de medios en sus inicios. Subraya que el nuevo buque, denominado Proserpina, dotará a los buceadores de tecnología avanzada, facilitando enormemente su trabajo. También elogió al astillero de Vigo, calificándolo de “arqueológico” por su larga historia.
“"¡Ay si yo hubiera tenido una décima parte de él en aquellos tiempos!"
Su conexión con Galicia incluye una experiencia de buceo en Cangas, donde buscó sin éxito la hélice de un barco perdido, y destaca el potencial arqueológico de la ría de Vigo, especialmente en la zona de Rande. Su familia, incluyendo varios de sus hijos, ha seguido sus pasos en el buceo y la arqueología, asegurando un relevo generacional en su legado.




