La plantilla celebró este viernes una concentración en la estación de autobuses de Vigo, reclamando a la dirección de la empresa la apertura de una negociación para abordar lo que consideran un deterioro de las condiciones laborales y del servicio. El comité de empresa denuncia la falta de contacto por parte de la dirección, que se ha limitado a defender públicamente su compromiso con la seguridad y la movilidad a través de los medios de comunicación.
Según el presidente del comité, Anxo Taboada, la única respuesta de la empresa ha sido a través de los medios, lo que calificó de "absoluto cinismo". El conflicto no es reciente; la representación de los trabajadores lleva años señalando problemas en la organización del trabajo, la seguridad y el mantenimiento de los vehículos, lo que, según afirman, deriva en un aumento de las bajas laborales e incidentes en el servicio. Taboada añade que la respuesta de la empresa ante estos problemas es la incoación de expedientes y sanciones a los trabajadores.
Uno de los puntos centrales de fricción es la organización de las jornadas laborales. El comité asegura que los conductores afrontan periodos de disponibilidad de hasta 15 horas y que la empresa no respeta los descansos legales, convirtiendo en norma el descanso reducido excepcional. También cuestionan el mantenimiento y la limpieza de los autobuses, afirmando que los propios conductores se encargan de la higienización de la flota. Vinculan esta situación a una plantilla insuficiente que aumenta la carga laboral y mental.
“"A única resposta que deu a empresa foi a través dos medios de comunicación, asegurando que ten un compromiso claro coa mobilidade e a seguridade das persoas usuarias e traballadoras."
Por su parte, Lugove emitió un comunicado denunciando "actos de sabotaje" en sus instalaciones y vehículos durante la jornada de huelga, hechos que ya han sido trasladados a la Guardia Civil. La empresa sostiene que menos del 25% de las expediciones se vieron afectadas y lamenta las molestias en plena temporada alta de viajeros. Anuncian que se cumplirán los servicios mínimos fijados por la Xunta para las próximas jornadas de huelga, previstas para el 14 y 28 de agosto.
El conflicto se produce en un contexto de transición para el transporte por carretera en el sur de Pontevedra, con la concesión de Lugove-Subus en régimen de prórroga tras la rescisión del contrato anterior por la Xunta. Los trabajadores reclaman también la intervención de la Administración autonómica para supervisar las condiciones del servicio y garantizar los derechos laborales y la seguridad.
La protesta continuará con la convocatoria de otra concentración el próximo 28 de agosto en la estación de autobuses de Vigo, y no descartan endurecer las medidas de presión si no hay avances.




