La huelga de autobuses Lugove-Subus en Vigo continúa sin acuerdo

La segunda jornada de paro registra una concentración en la estación de autobuses mientras las partes mantienen sus posiciones.

Imagen genérica de una parada de autobús vacía por la noche en Vigo, con luces de calle y pavimento mojado.
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Imagen genérica de una parada de autobús vacía por la noche en Vigo, con luces de calle y pavimento mojado.

La huelga de los trabajadores de Lugove-Subus, que afecta a las conexiones de autobús entre Vigo, Val Miñor y Baixo Miño, llega a su segunda jornada sin avances hacia una solución.

La plantilla celebró este viernes una concentración en la estación de autobuses de Vigo, reclamando a la dirección de la empresa la apertura de una negociación para abordar lo que consideran un deterioro de las condiciones laborales y del servicio. El comité de empresa denuncia la falta de contacto por parte de la dirección, que se ha limitado a defender públicamente su compromiso con la seguridad y la movilidad a través de los medios de comunicación.
Según el presidente del comité, Anxo Taboada, la única respuesta de la empresa ha sido a través de los medios, lo que calificó de "absoluto cinismo". El conflicto no es reciente; la representación de los trabajadores lleva años señalando problemas en la organización del trabajo, la seguridad y el mantenimiento de los vehículos, lo que, según afirman, deriva en un aumento de las bajas laborales e incidentes en el servicio. Taboada añade que la respuesta de la empresa ante estos problemas es la incoación de expedientes y sanciones a los trabajadores.
Uno de los puntos centrales de fricción es la organización de las jornadas laborales. El comité asegura que los conductores afrontan periodos de disponibilidad de hasta 15 horas y que la empresa no respeta los descansos legales, convirtiendo en norma el descanso reducido excepcional. También cuestionan el mantenimiento y la limpieza de los autobuses, afirmando que los propios conductores se encargan de la higienización de la flota. Vinculan esta situación a una plantilla insuficiente que aumenta la carga laboral y mental.

"A única resposta que deu a empresa foi a través dos medios de comunicación, asegurando que ten un compromiso claro coa mobilidade e a seguridade das persoas usuarias e traballadoras."

Anxo Taboada · Presidente do comité
Por su parte, Lugove emitió un comunicado denunciando "actos de sabotaje" en sus instalaciones y vehículos durante la jornada de huelga, hechos que ya han sido trasladados a la Guardia Civil. La empresa sostiene que menos del 25% de las expediciones se vieron afectadas y lamenta las molestias en plena temporada alta de viajeros. Anuncian que se cumplirán los servicios mínimos fijados por la Xunta para las próximas jornadas de huelga, previstas para el 14 y 28 de agosto.
El conflicto se produce en un contexto de transición para el transporte por carretera en el sur de Pontevedra, con la concesión de Lugove-Subus en régimen de prórroga tras la rescisión del contrato anterior por la Xunta. Los trabajadores reclaman también la intervención de la Administración autonómica para supervisar las condiciones del servicio y garantizar los derechos laborales y la seguridad.
La protesta continuará con la convocatoria de otra concentración el próximo 28 de agosto en la estación de autobuses de Vigo, y no descartan endurecer las medidas de presión si no hay avances.