La ciudad de Vigo vivió una semana de intensa ilusión y esperanza ante la posibilidad de una remontada del Celta en la Europa League. Sin embargo, el resultado final contra el Friburgo se convirtió en un "jarro de agua fría" que puso fin al sueño europeo del equipo.
La imagen más impactante de la noche fue la de Iago Aspas, el capitán celeste, visiblemente afectado y llorando sobre el césped de Balaídos. Su desolación tras el pitido final fue palpable, y la afición respondió con un sonoro cántico de apoyo a su ídolo en un momento tan complicado.
¿Por qué no ha competido más y mejor el Celta?
Más allá de la derrota, la sensación general entre los seguidores del Celta es de profundo sinsabor. La pregunta que resuena en el ambiente, tal y como se comentó en la retransmisión de Tiempo de Juego, es por qué el equipo no logró competir a un nivel superior en una eliminatoria tan crucial.
Mientras los jugadores alemanes celebraban su victoria, las caras en el banquillo local reflejaban abatimiento, incluido el entrenador Claudio Giráldez. A pesar de la tristeza, se reconoce que el Friburgo alcanzó las semifinales con "total y absoluta justicia", tras un dominio considerable en ambos partidos de la eliminatoria.




