El técnico celeste, Claudio Giráldez, se dirigió a la afición en Balaídos tras el partido para agradecer la temporada realizada. "Es complicado hablar", reconoció, destacando que el equipo supo jugar "con la presión" pero, sobre todo, "con la ilusión", calificando lo conseguido como "un regalo".
Giráldez centró sus elogios en los futbolistas, subrayando que "han conseguido superar lo conseguido la pasada temporada y parecía imposible". No eludió la realidad de las "despedidas", reconociendo que "es imposible que se queden todos los jugadores", y mostró su apoyo "en lo que les venga por delante".
Al repasar la campaña, señaló que hubo "muchos momentos felices y otros no tan felices", pero destacó la ausencia de "fricciones" internas. En este punto, se dirigió a la presidenta, Marián Mouriño, con un "Gracias".
También tuvo palabras de reconocimiento para "nuestra querida afición", afirmando que "es un orgullo pasear por los campos de Europa con la camiseta celeste" y que "lo vamos a hacer el año que viene". Pidió "disfrutar y agradecer" el apoyo recibido.
Para concluir su intervención, el entrenador resaltó la "unidad" como clave del éxito y deseó "sigamos juntos la temporada que viene".




