La expedición del Friburgo optó por no entrenar en el césped de Balaídos antes del partido, prefiriendo una sesión en su ciudad de origen. Sin embargo, su técnico, Julian Schuster, y el central Phillip Lienhart, comparecieron ante los medios en Vigo, cumpliendo con los protocolos europeos. A pesar de la ventaja de tres goles, Schuster subrayó que el Celta buscará la remontada y contará con un fuerte apoyo de su afición.
“"No tiene por qué ser una desventaja. Es fácil imaginar el ambiente que se vive aquí. Se ve una fuerte conexión e identificación con el club. El ambiente en las gradas es electrizante."
El entrenador alemán recordó que su propio equipo superó un mal momento, encadenando dos derrotas antes de vencer al Genk por 5-1 en la Liga Europa. Esta experiencia lo lleva a no subestimar al Celta, a pesar de su reciente derrota frente al Oviedo. Schuster insistió en que su equipo solo ha dado un primer paso y que se enfrentan a un rival de calidad.
Paralelamente, la sede del Celta en la calle Príncipe acogió una recepción oficial para la delegación del Friburgo, a la que asistió una amplia representación institucional, incluido el alcalde de Vigo, Abel Caballero. Este acto, que habitualmente se celebra el mismo día del partido, se adelantó debido a la proximidad del encuentro.
El central Phillip Lienhart, quien pasó parte de su formación en el filial del Real Madrid entre 2015 y 2017, también compartió sus expectativas. A pesar de no tener contacto con sus antiguos compañeros, se mostró ilusionado por jugar su primer partido europeo en España. Lienhart destacó la motivación del Celta y la necesidad de ofrecer un rendimiento excelente para avanzar en la eliminatoria.




