La situación demográfica en estas localidades presenta un desajuste notable. Entre los ayuntamientos con mayor dificultad se encuentran Soutomaior, Pazos de Borbén, Fornelos de Montes y Baiona, en la comarca viguesa. También se encuentran en situaciones similares municipios de A Paradanta como Crecente, A Cañiza, Arbo y Covelo, además de Cangas, As Neves, Mondariz, Tomiño, Oia y O Rosal.
Por el contrario, la ciudad de Vigo muestra una tendencia positiva. La urbe cuenta con 2,2 trabajadores por cada jubilado, una cifra que refleja la mejora en la creación de empleo local. Este indicador sitúa a la ciudad en una posición intermedia dentro del conjunto de las siete grandes urbes gallegas.
Al comparar la situación a nivel autonómico, Santiago de Compostela lidera la estabilidad del sistema con 3,7 cotizantes por pensionista. Por su parte, Pontevedra y A Coruña mantienen ratios favorables de 2,9 y 2,8 respectivamente, mientras que Ferrol y Ourense presentan los indicadores más bajos de la comunidad.




