El Real Club Celta de Vigo podrá disponer del estadio de Balaídos durante al menos los próximos 50 años, con una opción de prórroga hasta los 75 años. Este acuerdo, aprobado por la Junta de Gobierno del Concello de Vigo, establece un pago anual de 802.837 euros por parte del club. Este canon podrá ser ajustado en caso de pérdida de ingresos debido a obras, inversiones del club en mejoras o un posible descenso de categoría.
Una de las novedades destacadas del pliego de condiciones es la posibilidad de que el Celta organice eventos culturales y de ocio, como conciertos, en el estadio. El Concello podrá compensar parte del canon aportando fondos para estas actividades, siempre que promuevan la “marca Vigo”. Para ello, el club deberá presentar una propuesta y asegurar que el retorno de la inversión supere el 500% del canon a compensar. Además, el Concello deberá ser reconocido como el “único patrocinador institucional/administración pública en las acciones promocionales” y tendrá derecho a designar el nombre del evento.
El Concello de Vigo, como propietario del Estadio Municipal, debe ser la administración con mayor presencia institucional en la primera fila del palco de autoridades.
El Concello se reserva el derecho de modificar las condiciones de la concesión por razones de interés público, insertar publicidad institucional en el estadio y utilizar las pistas e instalaciones situadas bajo la grada de Río. También se regula el acceso gratuito de los miembros de la Corporación al palco de autoridades, garantizando que el alcalde o alcaldesa ocupe el “puesto de honor que le corresponde al lado de la Presidencia del club”.
En cuanto a los derechos y obligaciones, el Celta podrá disponer del estadio, cuyo uso principal será deportivo, y comercializar los derechos audiovisuales y publicitarios. Por su parte, el club deberá asumir los gastos de suministros, servicios, conservación, reparación, seguros, limpieza y seguridad. El alcalde, Abel Caballero, explicó que tras esta aprobación inicial, se abre un periodo de 30 días para la presentación de alegaciones, antes de la aprobación definitiva y formalización del acuerdo, calificando la decisión como “muy buena” para la ciudad y el club.




