El Cineclub Lumière de Vigo cumple 33 años entre dificultades

La directora Meli López señala que, a pesar de verse más cine que nunca, la vida social de la sala se ha perdido y los costes son elevados.

Imagen genérica de una sala de cine vacía con la luz del proyector.
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Imagen genérica de una sala de cine vacía con la luz del proyector.

El Cineclub Lumière de Vigo celebra 33 años de proyecciones de cine de autor, enfrentándose a costes elevados y a la pérdida de la socialización alrededor de la gran pantalla.

El Cineclub Lumière, una referencia para los cinéfilos en Vigo, conmemora 33 años de actividad ininterrumpida. La iniciativa, que se celebra cada lunes en el auditorio municipal, cuenta actualmente con 300 socios y mantiene la tradición de proyectar una película sorpresa cada mes. La directora, Meli López, destaca el éxito de sus propuestas recientes, incluyendo una reducción de precios y el estreno de filmes actuales.
La iniciativa surgió en 1993 de la mano de profesionales de diversas áreas que detectaron la ausencia de un espacio para el cine de autor e independiente en la ciudad. Comenzaron su andadura en la antigua caja de ahorros de Vigo, donde gozaron de una gran afluencia de público en un momento en que la oferta cultural era limitada.
López reconoce el impacto de las plataformas de streaming, que han aumentado el consumo de cine pero han disminuido la experiencia social de acudir a las salas. "La gente se queda en sus casas", afirma, aunque confía en que los "gourmets" seguirán valorando la pantalla grande.

"Tenemos que pagar por cada sesión que realizamos y cada día nos cuesta entre 200 y 300 euros."

la directora del Cineclub Lumière
La entidad ha atravesado momentos de dificultad, dependiendo en gran medida de un convenio con la concejalía de Cultura que aporta unos 10.000 euros anuales. La directora señala que el coste por sesión, que oscila entre 200 y 300 euros, obliga a tener una alta asistencia para cubrir gastos, a pesar de que la entrada cuesta 6 euros.
En cuanto a los gustos del público, López comenta que los dramas suelen ser menos populares, aunque reconoce su potencial narrativo. El Cineclub busca ofrecer filmes más alegres y actuales, preferidos por la mayoría frente al cine clásico. La producción audiovisual de países como Irán y Finlandia es especialmente valorada por su enfoque narrativo y el contraste cultural que aporta.