La directiva del Celta desea que este verano la salud financiera del club no obligue a desprenderse de futbolistas promovidos desde el equipo filial. La intención es evitar situaciones similares a las vividas con Fer López, Gabri Veiga o Brais Méndez. Aunque se reconoce el beneficio de un ingreso considerable por un traspaso, la prioridad es buscar otras vías de ingresos o considerar ventas solo ante ofertas excepcionales.
Para que esta planificación financiera tenga éxito, es crucial la voluntad de los jugadores ya consolidados en el primer equipo y considerados parte de la casa. Dos perfiles que encarnan esta idea son Javi Rodríguez y Miguel Román. Ambos futbolistas tienen y tendrán interés de otros clubes, pero su intención es continuar en Vigo. Esta disposición es una excelente noticia para el club.
Javi Rodríguez, a pesar de ser más joven, es el jugador más asentado en la élite. Tras dos temporadas destacadas desde su inesperada irrupción en el primer equipo, el club ha trabajado para ajustar su situación contractual a su importancia en el equipo. Su intención es seguir como celeste, a pesar de que su convocatoria con la selección española para la preparación del mundial ha aumentado su proyección en el mercado. Se estima su valor en 18 millones de euros, superado en la plantilla solo por Williot Swedberg (20 millones). Aunque podría ser una opción de venta, ambas partes han descartado esta posibilidad salvo una oferta muy importante e inesperada.
El caso de Miguel Román difiere, ya que solo lleva una temporada en Primera División y además perdió el último tercio de esa campaña por lesión. No obstante, el jugador de Gondomar, que ha trabajado en su recuperación para llegar en buena forma a la pretemporada, rindió a un nivel muy alto como mediocentro entre noviembre y marzo. Esto ha generado interés en el mercado, y se estima su valor en 15 millones de euros, lo que también lo sitúa como un posible candidato a ser vendido si se busca una suma considerable. Club y futbolista desean continuar juntos, a menos que surja una oferta que rompa todas las expectativas.
Analizando el valor de mercado de los jugadores que estarán en el equipo el próximo 1 de julio, solo cuatro rondan los 16 millones que el Celta necesita ingresar para cuadrar las cuentas del ejercicio que cierra. Excluyendo a Javi Rodríguez y Miguel Román, las opciones se ceñirían a Williot Swedberg e Ilaix Moriba.
Otros dos jugadores de la pasada campaña tienen un valor estimado similar. Uno es Fer López, que estuvo cedido por el Wolverhampton. El otro es Óscar Mingueza, quien apura sus últimos días como céltico sin que se hayan retomado las conversaciones de renovación. Tanto el club como el jugador saben que separarán sus caminos. Se irá sin dejar traspaso, pero era un caso especial al tener que destinar el 50% de su posible venta al Barcelona.
El ascenso a Segunda División ha revalorizado a casi todos los jugadores del filial. La web especializada Transfermarkt ha actualizado sus cálculos para el Celta B, registrando una docena de revalorizaciones. Aunque las cifras son aproximaciones, la tendencia es significativa, ya que muchos de los integrantes del equipo que ascendió continuarán en la próxima campaña.
El ranking sigue liderado por Óscar Marcos, con un valor previo al ascenso de 800.000 euros. Hugo González ocupa la segunda plaza con 700.000 euros, siendo el máximo goleador. En el siguiente nivel, con medio millón de euros, se encuentran Ángel Arcos, Anxo Rodríguez, Hugo Burcio y Andrés Antañón. Otros jugadores como Pablo Meixús, Bernard Somuah, Pablo Gavián, Coke Carrillo, Joel López, Álvaro Marín, Adriá Capdevila, Germain Milla y Aldrine Kibet también han experimentado un crecimiento en su valor.




