El Municipal vigués registró ayer un ambiente de gala para presenciar el ascenso del filial celeste a Segunda División, un logro inédito para el club. La jornada también quedó marcada por la asistencia récord de 18.007 aficionados en las gradas, superando los 13.500 del encuentro contra el Deportivo en la temporada 2023/24.
A pesar de que algunos aficionados llegaron con el partido ya iniciado, la grada de animación impulsó al equipo desde los primeros minutos. Cánticos como ‘Fillos dunha paixón’ y otros creados para la ocasión, como ‘Que sí, joder, que vamos a ascender’, resonaron con fuerza, coreados incluso por los 1.500 seguidores llegados desde El Bierzo.
La fiesta futbolística se desató en la segunda parte, con el equipo local deseoso de sellar el ascenso. La explosión colectiva llegó con el penalti señalado por la caída de Álvaro Marín y se mantuvo hasta el final con los goles de Hugo González, Somuah y Capdevila. A pesar de las interrupciones y las faltas del equipo rival, la comunión entre equipo y afición fue total.
El ‘Que bote Balaídos’ puso el broche a una tarde inolvidable, celebrando el primer ascenso del filial al fútbol profesional y una marca de asistencia que se antoja difícil de batir, incluso en la categoría de plata.




