En un comunicado de prensa, el diputado nacionalista en el Congreso, Néstor Rego, acusó al Gobierno de impulsar este desfile en un momento en el que la mayoría de la sociedad padece las consecuencias de la crisis económica.
No se puede hablar de paz y, al mismo tiempo, promover actos que glorifican la guerra y el poderío militar.
Por este motivo, el BNG exige la cancelación de los eventos y la reasignación de los fondos correspondientes para fortalecer las políticas públicas de carácter social y los servicios esenciales.
Para Rego, estos actos no constituyen una celebración institucional, sino una "demostración de fuerza" cuyo objetivo es normalizar el militarismo y justificar el incremento del gasto militar. El diputado también criticó la "hipocresía" del Gobierno central, argumentando que es contradictorio defender la paz mientras se promueven eventos que ensalzan la guerra y el poderío bélico.




