Uno de los incidentes más graves ocurrió el 17 de abril, cuando una mujer intentó atracar una joyería en el mencionado centro comercial. La sospechosa amenazó a las empleadas con el objetivo de sustraer las piezas expuestas, pero no logró su propósito y abandonó el establecimiento.
Los vigilantes de seguridad del centro retuvieron a la mujer hasta la llegada de los agentes. Durante el registro, la Policía encontró un arma de fuego simulada, dos sprays de defensa y un cuchillo. Tras pasar a disposición judicial, la detenida ingresó en prisión.
La segunda detención se produjo después de que un cliente alertara del robo de una mochila dentro de Vialia. Gracias a la descripción facilitada y a la rápida coordinación con la seguridad privada, los agentes localizaron poco después a una mujer en las inmediaciones portando la mochila sustraída.
Esta mujer fue arrestada como presunta autora de un delito de hurto. Ambos casos subrayan la importancia de la colaboración entre la seguridad privada y las fuerzas del orden para garantizar la seguridad en los espacios comerciales.




