Durante las labores de vigilancia y control, los agentes de Gardacostas de Galicia intervinieron un total de 40 kilos de pulpo y 11 kilos de centollo. Estas incautaciones se realizaron en el marco de la lucha continua contra el furtivismo en las aguas gallegas.
Además de la mercancía decomisada, las autoridades también procedieron a la apertura de once actas de infracción. Estas acciones subrayan el compromiso de las fuerzas de seguridad con la protección de los recursos marinos y la erradicación de las prácticas ilegales.
“"La lucha contra el furtivismo no para en fin de semana."
La operación también implicó la retirada de más de 300 aparejos de pesca, incluyendo cacharros y nasas, así como 600 metros de cabo. Estas intervenciones son cruciales para evitar la sobreexplotación de los caladeros y garantizar la sostenibilidad de la pesca en la región.




