Apenas siete semanas después de su instalación frente al visor de Portocultura, en la zona del Berbés, los nuevos microhábitats submarinos ya acogen a sus primeros inquilinos. Este avistamiento prematuro de dos ejemplares de caballito de mar, documentado en las últimas horas, representa un hito crucial para el proyecto HIPPO-REF, que busca evaluar la eficacia de estas estructuras biodegradables como catalizadores de biodiversidad en entornos industriales.
Los caballitos de mar fueron observados perfectamente integrados, utilizando su cola prensil para sujetarse a las estructuras. Estas fueron diseñadas específicamente para ofrecerles refugio y puntos de anclaje frente a las corrientes marinas. La rápida adopción de estos microhábitats superó las expectativas iniciales, proporcionando datos científicos valiosos sobre la integración positiva de las infraestructuras portuarias en el ecosistema marino.
“"Queremos demostrar que la actividad portuaria y la regeneración de ecosistemas pueden ir de la mano, convirtiendo nuestras infraestructuras en verdaderos pulmones de biodiversidad."
La presencia de estos ejemplares en zonas que antes se consideraban impensables debido a su huella industrial subraya el éxito de la estrategia ambiental del Puerto de Vigo. Aunque esquivos, la población de caballitos de mar en la Ría de Vigo ha experimentado un aumento gracias a la mejora de la calidad del agua. Sin embargo, se enfrentan al desafío constante de la pérdida de hábitats naturales, por lo que la creación de estos microhábitats es fundamental para estabilizar sus poblaciones. Proyectos previos como NaturPorts ya demostraron la capacidad de colonización de estructuras artificiales, creando un ecosistema propicio para el desarrollo de los caballitos de mar.




