La Vig-Bay, una de las pruebas atléticas más emblemáticas de Galicia, fue testigo del éxito de varias deportistas que, además de competir a alto nivel, son madres. Ana Alonso Herrero, ganadora de la Minibay (10 kilómetros), y la portuguesa Andreia Santos, vencedora en la media maratón, compartieron sus experiencias sobre cómo compaginan la exigencia deportiva con la vida familiar.
“"Este año intenté entrenar un poco más, y eso que tengo dos hijos. Voy a correr cuando puedo."
Ambas atletas subrayaron el esfuerzo que supone mantener un ritmo de entrenamiento riguroso, especialmente con las responsabilidades de la crianza. Santos, originaria de Felgueiras, también expresó las dificultades para entrenar debido a las múltiples actividades de sus hijos, pero manifestó su deseo de continuar compitiendo. Sus victorias en la Vig-Bay rompen con la idea de que la maternidad marca el final de una carrera deportiva, abriendo nuevas perspectivas para las mujeres en el atletismo.
Además de las ganadoras, la prueba también destacó por la llegada conjunta de Clara Román e Iria de los Ángeles Rodríguez, del Atletismo Femenino Celta, que cruzaron la meta de la Minibay de la mano para alcanzar la tercera posición. Estas jóvenes, de 26 y 23 años respectivamente, explicaron que entrenaron juntas y decidieron terminar la carrera del mismo modo, un gesto que añadió un toque de juventud y desenfado a la llegada en Baiona.
“"Entrenamos juntas y, como hicimos toda la carrera juntas, también decidimos entrar así en meta."
Aunque Román y Rodríguez se mostraron reticentes a dar el salto a la media maratón, prefiriendo las distancias cortas, su compromiso con el entrenamiento conjunto y su pasión por el atletismo son evidentes. La Vig-Bay, con su recorrido escénico, sedujo a muchos debutantes, incluidas Alonso y Santos, que ya manifestaron su interés en regresar en futuras ediciones.




