La Vig-Bay, que celebra su vigésima edición, es una prueba popular que también atrae a atletas de alto nivel. Entre los ganadores más destacados figuran el portugués Nuno Costa, con tres victorias, y la francesa Alice Finot junto a la canguesa María Jesús Gestido, ambas con dos victorias. Finot, residente en Ponteareas, ganó en 2019 y 2023, mientras que Gestido lo hizo en 2013 y 2015.
La organización de la Vig-Bay, que nació en el año 2000, apostó inicialmente por figuras locales como Alejandro Gómez y Diego García. A partir de 2008, tras un periodo de dominio de atletas africanos, se decidió no pagar previamente a los deportistas de élite, aunque la prueba siguió siendo un referente para grandes figuras del atletismo.
“"Es una carrera que me permitió destacar. Porque sin prepararla de forma especial, la primera vez que la gané en 2019, la corrí en 1:15 y poco y me quedé a unos segundos de la mínima para el Campeonato del Mundo de la distancia."
Finot, quien logró un cuarto puesto en los Juegos de París en los 3.000 obstáculos, recuerda con cariño su primera victoria en la Vig-Bay en 2019. Aquella marca, muy cercana a la mínima para el Campeonato del Mundo, le confirmó su potencial para competir al más alto nivel. La atleta destaca la dificultad del recorrido costero y su desnivel, lo que añade valor a su rendimiento.
En 2023, Finot volvió a participar en la Vig-Bay como parte de su preparación, logrando de nuevo una marca muy cercana a la anterior. A pesar de no ser su objetivo principal, disfrutó del recorrido y del ambiente familiar de la carrera, que transcurre cerca del mar y con mucha gente conocida. El recorrido entre Vigo y Baiona ya se prepara para la multitudinaria salida, que este año se espera que sea más concurrida que nunca. El Museo Verbum será el centro neurálgico para la recogida de dorsales y camisetas.




