La jueza del juzgado de instrucción número 7 de Vigo ha acordado el sobreseimiento provisional y el archivo de la investigación sobre la botella de agua con gas que provocó quemaduras a un cliente de un restaurante. El afectado, Pablo González, expresó su "sorpresa" ante esta decisión, manifestando que no comprende ciertos aspectos de la resolución judicial.
González criticó, entre otros puntos, que no se llamara a declarar a la empresa envasadora del agua, ya que está "a un 99% seguro" de que la botella estaba precintada cuando la recibió. Sin embargo, el auto judicial indica que las diligencias practicadas descartan "que se hubiese producido ningún tipo de grieta, quiebra o fallo de seguridad" en el proceso de elaboración, embotellado o distribución del producto.
“"No es un tema de dinero, es un tema de justicia."
La jueza concluye que la presencia de hidróxido de sodio (sosa cáustica) en la botella servida en el bar se debió a un "error humano al rellenar con sosa cáustica una botella ya consumida de agua mineral con gas de Aguas de Mondariz".
Un año después de los hechos, Pablo González sigue sufriendo secuelas, incluyendo problemas digestivos y un mayor riesgo de padecer cáncer, lo que le obliga a realizar revisiones médicas periódicas. El afectado también confirmó que ha rechazado ofertas de compensación económica, reiterando que su prioridad es la justicia.




