El buen comportamiento de la economía y del empleo en la ciudad y su área metropolitana fueron los principales impulsores de este crecimiento en la recaudación fiscal. No obstante, el aumento vigués se sitúa por debajo del crecimiento del 18,3% registrado en el conjunto de Galicia, donde los ingresos tributarios sumaron 5.186 millones de euros.
El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) fue el principal motor de la recaudación en Vigo, aportando 436,4 millones de euros, un 17,1% más que el año anterior. Este dato se produce a pesar de las rebajas fiscales aplicadas por el Gobierno central para paliar la crisis energética. El IVA representa casi la mitad de los ingresos totales en la ciudad y refleja la dinamización económica por parte de empresas y familias.
El segundo impuesto en importancia fue el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), que generó 342,2 millones de euros, un 10% más. Conjuntamente, el IVA y el IRPF sumaron 778,6 millones, lo que supone aproximadamente el 88% del total recaudado en Vigo durante el primer semestre.
En contraste, el Impuesto de Sociedades, ligado a los beneficios empresariales, experimentó un fuerte descenso. La recaudación por esta vía fue de 23,6 millones de euros, lo que representa una caída del 63,8% en comparación con el mismo período de 2025.
Los Impuestos Especiales también vieron incrementados sus ingresos, aunque su peso en la recaudación total viguesa es menor. Hasta junio, aportaron 2,5 millones de euros, un 46,6% más, a pesar de la rebaja fiscal aplicada al impuesto de la electricidad.
La evolución de la recaudación en Vigo contrasta con la de Galicia, que registró un crecimiento del 18,3% hasta los 5.186 millones. El IRPF aportó 2.357 millones (+10,3%) y el IVA 2.109 millones (+13,2%). El Impuesto de Sociedades sumó 314 millones y los Impuestos Especiales 42,7 millones (-19,6%).
Los 888,6 millones recaudados en Vigo suponen cerca del 17% del total gallego. El año 2025 ya había cerrado con un récord de recaudación del 25,7% en Galicia.




