Hace una semana, intensas lluvias provocaron una fuerte avenida de agua que descendió por la ladera, arrastrando miles de toneladas de escombros, piedras y lodo, causando importantes daños materiales en Pradocabalos, O Castro, A Bouza y Pexeiros.
Ante la lentitud en la recuperación y la inacción autonómica, el Concello celebró un pleno extraordinario para pedir a la Xunta que declare la situación de emergencia. El alcalde, Germán García-Ávila, señaló que la magnitud de los daños justifica medidas extraordinarias para agilizar trámites y recursos.
La propuesta fue aprobada por unanimidad. La declaración de emergencia es el paso previo para solicitar la declaración de zona gravemente afectada por una emergencia de protección civil, lo que permitiría movilizar ayudas estatales para la reparación de los daños.
Aunque las tareas de limpieza comenzaron en las primeras 48 horas, el avance se vio condicionado por obstáculos administrativos y problemas de coordinación. La gestión y retirada de miles de toneladas de residuos está bloqueada por la falta de autorizaciones y espacios para el depósito, lo que retrasa la recuperación que los vecinos consideran urgente.
La reunión prevista entre el alcalde y el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, fue aplazada del viernes al lunes, algo que el alcalde lamenta ya que "sigue retrasando los trabajos de limpieza y desescombro".
El Concello también informa de que las personas afectadas pueden solicitar ayudas al Ministerio del Interior en un plazo de un mes, que pueden complementar otras subvenciones sin superar el importe total de los daños.




