Yago Nogueira, brigadista herido en Oímbra, comparte su testimonio sobre el devastador incendio

El relato de Yago Nogueira Almeida ofrece una perspectiva íntima sobre el fuego que asoló la comarca de Monterrei en agosto.

Imagen genérica de un casco y guantes de brigadista en el suelo tras un incendio forestal.
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Imagen genérica de un casco y guantes de brigadista en el suelo tras un incendio forestal.

El brigadista Yago Nogueira Almeida, uno de los tres heridos graves en el incendio de Oímbra el pasado agosto, compartió su testimonio sobre la devastación que sufrió la comarca de Monterrei.

La entrevista con Yago Nogueira recoge la experiencia de uno de los tres brigadistas que resultaron gravemente heridos durante el incendio de Oímbra, considerado uno de los más destructivos en la historia reciente de Galicia. Este fuego de sexta generación arrasó la comarca de Monterrei durante veinte días, impulsado por condiciones meteorológicas extremas como el viento, una sequía prolongada sin precipitaciones durante más de cien días y temperaturas superiores a los 40 grados en los días previos.
La investigación posterior al incidente de Yago, cuando el fuego aún estaba activo, determinó que las chispas de un tractor que realizaba trabajos de desbroce por encargo de un vecino de A Gudiña fueron el origen de dos focos en las proximidades de la parroquia de A Granxa, en Oímbra. Este suceso tuvo lugar a primera hora de la tarde del martes 12 de agosto, marcando un antes y un después para los residentes y, especialmente, para los brigadistas que se enfrentaron a las llamas.
Las llamas avanzaban de forma errática e imprevisible, un comportamiento característico de los megaincendios. Aunque se activaron los avisos, el fuego atacó simultáneamente por múltiples frentes terrestres. Mientras algunas frentes ascendían hacia Bousés y cruzaban a Portugal, otras lograron cortar la A-52, aislando completamente Galicia de la Meseta, ya que en ese mismo día también se interrumpió el tráfico ferroviario y se cancelaron todos los trenes.
Aquel verano se desató una "tormenta perfecta" de incendios en toda la provincia de Ourense, con fuegos en Chandrexa, Maceda, Valdeorras, A Gudiña, Montederramo, Seixalbo, A Limia, Vilariño de Conso y O Reino. Ese mismo día, la residencia de mayores de A Mezquita fue desalojada preventivamente y un grupo de 170 menores fue confinado en la estación de Manzaneda. El fuego que atrapó a los tres brigadistas fue uno de los mayores de la historia gallega, arrasando la comarca de Monterrei y afectando profundamente a muchas vidas, de las cuales Yago es un símbolo.