La D.O. Monterrei se convirtió este lunes en el último territorio vinícola gallego en iniciar la vendimia. Al igual que en otras denominaciones como Rías Baixas, Ribeira Sacra, Ribeiro y Valdeorras, la campaña arranca con un adelanto histórico respecto a años anteriores, cuando la recolección solía comenzar ya en septiembre. El calor y la sequía de este verano han precipitado el inicio a mediados de agosto para las variedades más tempraneras.
La bodega Castro de Lobarzán, ubicada en Vilaza (Monterrei), fue la primera en traer los racimos a la bodega. Su responsable, José Manuel Fernández, destacó la tradición familiar en la elaboración de vino, prestando especial atención a las variedades autóctonas.
Durante la primera jornada, recolectaron uva de las variedades bastardo (merenzao) y godello. Dada su reducida extensión de 7,5 hectáreas, las previsiones de la bodega son terminar la vendimia en "oito ou dez días", e incluso antes de septiembre si el tiempo permite trabajar de forma continuada.
Por su parte, el director técnico de la D.O., Miguel López, señaló que las condiciones climáticas han sido "favorables" y que la uva se encuentra "nun estado óptimo de madurez" con un "excelente" estado fitosanitario. López advirtió que la recolección podría ser gradual en las próximas semanas, pendiente de posibles precipitaciones que alivien el estrés hídrico de las vides. La campaña podría prolongarse "ata principios de outubro" mientras las bodegas esperan la maduración del resto de uvas.




