El encuentro tuvo lugar meses después del suceso, que marcó profundamente a ambos. El brigadista herido, que en aquel momento no recordaba los detalles de su rescate, pudo finalmente conocer y agradecer a su salvador, quien lo sacó de una situación de extremo peligro.
“"Sabía que se me venía el fuego encima, que tenía que bajar, pero antes pudimos rescatarlos."
El rescatador, un experimentado profesional, relató cómo desobedeció una orden de no avanzar hacia la zona de riesgo para ir en busca de sus compañeros. A pesar del peligro inminente, su prioridad fue asegurar la vida de los atrapados. El reencuentro sirvió para que ambos pudieran reconstruir los hechos y compartir sus vivencias.
Durante la conversación, el brigadista herido expresó que, a pesar de la traumática experiencia, no perdió el respeto por el fuego e incluso realizó una barbacoa con amigos recientemente. Ambos acordaron verse de nuevo para compartir un momento más relajado.
“"No tengo miedo al fuego. Hice una barbacoa con los amigos, y, fenomenal."




