La toma de posesión se produjo en un pleno conciso, donde el portavoz del PP, José Pinto Álvarez, declinó postularse para la alcaldía. La mayoría absoluta del PSdeG-PSOE, con seis votos, facilitó el acceso al cargo de Núñez, convirtiéndose en la segunda mujer en presidir la Corporación municipal, después de María Jesús Candal Jarrín hace más de una década.
La nueva regidora agradeció la labor de los voluntarios del Concello, destacando su ayuda tras los daños causados por la tormenta del pasado miércoles. "Sin ellos no sacaríamos adelante los problemas que tenemos después del incendio del año pasado", afirmó Núñez.
Es un reto afrontar el futuro de la Administración municipal. Es tierra de labriegos, emigrantes y retornados. Es mi primera obligación preservar su identidad, sus costumbres y tradiciones. Un pueblo que ama su territorio camina hacia el progreso, se vuelve competente y crece con la certeza de no perderse.
La alcaldesa calificó su nuevo cargo como "un reto" y subrayó la importancia de preservar la identidad y las tradiciones del municipio, definiéndolo como "tierra de labriegos, emigrantes y retornados". También hizo hincapié en la necesidad de progresar sin perder la esencia del pueblo.
Finalmente, Núñez abrió las puertas del Consistorio a la ciudadanía, declarando que "todo el mundo se sienta bienvenido a esta casa, que es la salvaguarda de la identidad de todos y tiene como obligación representarlos y unirlos a todos".
El secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, presente en el acto, recordó la labor de Enrique Álvarez durante el "duro" incendio del año pasado y elogió la nueva etapa que se abre con la llegada de Núñez, destacando su "compromiso, la proximidad y el profundo conocimiento del territorio".




