El evento, declarado de Interés Turístico de Galicia, alcanzó su vigésimo novena edición con una amplia programación que mezcló historia, música y participación vecinal. Durante la tarde, el protagonismo recayó en el desfile de las veinte Irmandades Parroquiais de la Terra de Soneira, que recorrieron las calles de la villa antes de llegar a la fortaleza.
La jornada incluyó el tradicional Asaltiño, la versión infantil de la recreación, donde los más pequeños escenificaron la lucha contra las tropas feudales. Ya por la noche, la música fue el eje central con la actuación de diversos grupos y bandas que amenizaron el ambiente previo al acto principal.
El momento álgido se produjo poco antes de la medianoche, cuando miles de asistentes se congregaron ante el Castillo de Vimianzo. Al grito de '¡Lume!', los participantes llevaron a cabo la destrucción simbólica de la fortaleza, un acto que estuvo acompañado por un espectáculo de fuegos artificiales que puso el broche final a la celebración.




