La operación comenzó durante una inspección técnica rutinaria en un establecimiento minorista del municipio. Durante la revisión, los agentes detectaron discrepancias significativas en la documentación y en la trazabilidad de las sustancias, lo que motivó una investigación más profunda sobre el origen y el almacenamiento de los productos.
Las pesquisas llevaron a los agentes hasta una nave situada a unos 15 kilómetros del local comercial. En el momento de la llegada, los efectivos sorprendieron a varios operarios intentando ocultar diversas cajas de productos en una furgoneta, en un intento de evitar su localización.
Tras el registro de las instalaciones, se confirmó que el almacén carecía de las autorizaciones administrativas necesarias para su actividad. Además, el espacio no cumplía con los requisitos técnicos exigidos para garantizar la correcta conservación de las sustancias y la protección del medio ambiente.
La mercancía fue precintada y ha quedado bajo custodia de las autoridades competentes. La Guardia Civil ha tramitado las denuncias administrativas correspondientes por infracciones en materia de sanidad vegetal y seguridad legal.




