La conselleira de Vivenda e Planificación de Infraestruturas, María M. Allegue, junto a la delegada territorial de la Xunta en A Coruña, Belén do Campo, supervisó el arranque de los trabajos de esta actuación que se prolongará por 5,8 kilómetros desde Santa Irena hasta la conexión con la carretera AC-532.
Las obras comenzaron en la zona donde finaliza el tramo de autovía actualmente en servicio, libre de peaje y que cuenta con un total de 28 km. Incluyen en esta primera etapa trabajos de desbroce y movimiento de tierras, así como investigaciones geotécnicas para la cimentación de las futuras estructuras.
Las estructuras, que suponen la parte más ambiciosa de la actuación, incluyen la construcción de tres viaductos. Dos de ellos salvarán el río Grande y el tercero, el más largo con casi 250 metros, cruzará el río Vimianzo. Estas estructuras cuentan con una inversión de 18 millones de euros, la mitad del total.
La intervención también prevé dos enlaces, la previsión de un tercero, seis pasos superiores, tres pasos inferiores y seis obras de drenaje.
“"Esta intervención permitirá mejorar la movilidad, reducir tiempos de viaje e incrementar la seguridad vial, lo que conlleva la mejora de la competitividad y conectividad de la Costa da Morte."
La conselleira Allegue subrayó el compromiso de la Xunta para avanzar en las grandes infraestructuras con las que seguir vertebrando Galicia, "con planificación y la dotación de recursos".




