Aunque las condiciones meteorológicas no fueron las más primaverales, los centros educativos ourensanos no quisieron faltar a su cita con la Fiesta de los Maios, una de las celebraciones con mayor arraigo en la cultura gallega que marca el inicio del mes de las flores. Esta festividad, que se celebra en la recta final del curso escolar, sirve para que la comunidad educativa se involucre en actividades que fomentan la creatividad y el trabajo en equipo.
Alumnos y profesores se unieron para crear una variedad de esculturas, donde el verde de las hojas y el colorido de las flores fueron los protagonistas. Las propuestas abarcaron desde las más tradicionales, que siguen el guion establecido por la festividad, hasta otras más innovadoras que dejaron volar la imaginación de los participantes.
Entre los colegios que participaron activamente en esta celebración se encuentran el Sagrado Corazón de Celanova, el Julio Gurriarán de O Barco de Valdeorras, el Josefinas de Ourense y el María Inmaculada de Verín. Cada uno de ellos aportó su visión particular a la festividad, contribuyendo a mantener viva esta arraigada tradición cultural en la provincia.




